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¿Qué hará Larry Fitzgerald?

Posted Jan 9, 2018

Al igual que el año pasado, el receptor enfrenta la temporada baja contemplando si jugará o no otro año

Larry Fitzgerald receptor de Cardenales, sonríe después del último partido de la temporada 2017 en Seattle.

Larry Fitzgerald ya había hecho esto anteriormente, por supuesto. El año pasado sin ir muy lejos.

La temporada terminó y el receptor futuro Salón de la Fama no había determinado si jugaría en 2017, algo que reflexionó hasta la noche del 1 de Febrero, cuando finalmente dijo que regresaría. Lo hizo al estilo Fitzgerald, atrapando 109 pases para 1,156 yardas y seis touchdowns con 34 años de edad.

Esta temporada baja, Fitzgerald está de nuevo tratando de decidir si juega en 2018 o se retira. Aunque tendrá 35 años cuando inicie la próxima temporada regular, nadie duda que Fitzgerald podrá desempeñarse nuevamente a un alto nivel. A menos que ocurra algo inesperado, pasaría el año como el receptor número 1 de Cardenales.

Sin embargo, esta temporada baja, a diferencia de la última, Fitzgerald no sabe quién será su entrenador. No sabe quién será su mariscal de campo (Carson Palmer no había dicho oficialmente que regresaría cuando Fitzgerald se comprometió a jugar el año pasado, aunque muchos pensaban que sí). Esas dos cosas parecen ser cruciales para influir en la decisión de Fitzgerald, especialmente la de entrenador.

La última vez que Fitzgerald pasó por un cambio de entrenador, fue una transición un tanto complicada mientras Bruce Arians lo desplazó hacia el interior. Fue difícil, no era algo que Fitzgerald realmente quería hacer, y los resultados se mostraron temprano en el terreno de juego.

Resultó increíble para ambos lados, por supuesto, y Fitzgerald está cerrando la mejor racha de tres-años en su carrera en términos de recepciones. Se ha convertido en el mejor receptor de bloqueo en la liga.

Existen probabilidades de que Fitzgerald no quiera someterse a dolores de crecimiento similares con un nuevo entrenador. Seguro le gustaría saber cuál será su función, le gustaría saber que el nuevo entrenador todavía desea que él sea gran parte de la ofensiva, y es de suponer que le gustaría saber que todavía es confiable para lograr la preparación de su cuerpo incluso si eso significa no entrenar  de vez en cuando.

Y eso ni siquiera incluye la idea de aprenderse una nueva ofensiva, o desarrollar una relación con un nuevo mariscal de campo.

Estas, sin embargo, son todas las cosas que Fitzgerald ha hecho anteriormente. Sabe cómo navegar por esas aguas.

Fitzgerald tiene una significativa ventaja si decide regresar. Tiene otra oportunidad de jugar por la postemporada, y dependiendo de lo que hagan Cardenales en los puntos importantes antes mencionados, eso es algo realista. Regresar significa – salvo una lesión al inicio de la temporada – que alcanzaría el puesto No. 2 en la historia de la NFL en recepciones y yardas por recepción, solo detrás de Jerry Rice. Ese tipo de legado tangible resuena en él.

Sería con Cardenales no con nadie más. Fitzgerald no está siendo negociado “a un equipo contendiente.” Si quisiera su libertad, no habría firmado en Noviembre esa extensión de contrato y se habría convertido en agente libre. Sabe que es un escenario Cardenales-o-retiro, porque eso es lo que ha elegido.

Un buen dato: tratándose de un receptor, no tiene urgencia de tomar una decisión, si lo que quiere es esperar. Si eres entrenador, sí, tienes que decidir. Si eres mariscal de campo, sí, le corresponde a la franquicia que no haya tiempo de espera. En teoría, sin embargo, Fitzgerald podría prolongar su decisión por algún tiempo – para la agencia libre en Marzo, o tal vez incluso para el draft si realmente quisiera – para ver cómo estaría constituido el plantel. Cardenales deben construir su cuerpo de receptores para el futuro, incluso si Fitzgerald juega, dado que su carrera se acerca a su fin.

La corazonada de muchos es que la decisión de Fitzgerald llegará relativamente pronto después de que se elija un entrenador. Para entonces tendrá una idea más clara de cómo estarán las cosas. Es también la corazonada de muchos que, cuando todo esté dicho y hecho, Fitzgerald decidirá ir por una temporada más.