
Durante el mes de Septiembre, cuando los Cardenales estaban ganando partidos, hablar de un cambio de entrenador habría sido una locura, la ofensiva estaba haciendo lo suficiente.
La unidad no estaba anotando como algunas de las mejores ofensivas de la liga, sin duda, pero nadie podía decir que no podían ponerse al tú por tú con Tom Brady, ya que de hecho, los Cardenales y ![]()
Por la forma en la que la defensiva estaba jugando, 20 puntos se convirtieron en el número mágico durante el 2012. Si los Cardenales anotaban al menos 20 puntos, la defensiva encontraba la manera de mantener esa ventaja. Si los Cardenales anotaban menos de 20, perdían.
“Nunca será lo suficientemente bueno, pero creo que hemos demostrado (ofensivamente) que somos capaces de competir con los mejores equipos de la liga,” dijo el receptor ![]()
“Al mismo tiempo, es una larga temporada, se presentan lesiones, las cosas no salen como quieres, a veces. Pero no podemos permitir que eso suceda.”
“Eso” fue un debacle ofensivo, lo suficiente como para arrollar a la mitad del cuerpo técnico fuera del edificio. Las estadísticas son difíciles de digerir. Los Cardenales terminaron en el fondo de la NFL en yardas por tierra (75.3 por partido), eficiencia de pase, (63.1) y yardas por juego (263.1). Fueron los No. 31 en puntos anotados y touchdowns ofensivos (21).
Aparte de la rotación de mariscales de campo, el rostro de los apuros fue el receptor Todo Estrella Larry Fitzgerald quien tuvo una temporada muy poco productiva. Sólo 71 recepciones para 798 yardas y cuatro touchdowns, fue su peor temporada a nivel estadísticas desde que tuvo problemas con la torcedura de su tobillo en su campaña de novato y la menor cantidad de anotaciones que ha conseguido en lo que va de su carrera.
“Tenemos un grupo de jugadores con los que me siento bien en la ofensiva,” dijo el presidente del equipo, Michael Bidwill. “No es un equipo sin talento. Sólo tenemos que conseguir un poco el liderazgo a la ofensiva, responsabilidad y desempeño.”
El nuevo gerente general Steve Keim reconoció que el mariscal de campo es “la pregunta del millón de dólares.” La consistencia ahí es crucial. Cuando Kolb estuvo jugando, no era como si estuviera dominando pero sí consiguió conectarse para ocho pases de touchdown con sólo tres intercepciones. Después que se lesionó en el sexto partido de la temporada, los mariscales de los Cardenales se combinaron para sólo tres pases de touchdown y 18 intercepciones.
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En la línea ofensiva, Keim se refirió a los problemas de correr con el balón como “un gran problema y eso necesita ser arreglado.”
“Creo que tenemos algunas de las armas perimetrales con ![]()
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Aparte del candidato de casa Ray Horton, las entrevistas para entrenador en jefe, han sido con mentalidades ofensivas – el coordinador ofensivo de los Broncos, Mike McCoy, y el coordinador ofensivo de los Bengalís Jay Gruden (y tal vez, de acuerdo con el presidente de los Acereros, Art Rooney, el coordinador ofensivo de los Acereros, Todd Haley.) Eso es algo de esperar luego de los problemas en la temporada, y como señaló Gruden el jueves, “cuando estás buscando un nuevo entrenador, hay problemas, y muchos. No es como si se tratara de un problema.”
Si los Cardenales pueden continuar creciendo defensivamente, sin embargo, reparar la ofensiva al menos lo suficiente como para ofrecer a los Cardenales posibilidades de ganar es algo que podría lograrse con algunos ajustes más que con una reforma profunda – suponiendo que puedan encontrar alguien que les dé el juego de mariscal de campo necesario .
“Como ofensiva", dijo Doucet, “tenemos que encontrar una manera de mejorar.”
