Este día quedará grabado en la historia de la organización como el punto de partida de un proyecto largamente esperado. Durante más de una década, el propietario y presidente del equipo, Michael Bidwill, buscó el lugar ideal para construir el siguiente gran paso en la evolución de la franquicia: unas instalaciones de primer nivel que marquen el rumbo de las próximas generaciones, tanto para jugadores como para el staff.
Hoy, 19 de febrero de 2026, se dio oficialmente el primer paso. Y fue motivo de celebración.
Internamente, desde hace algunos meses se había compartido la intención de cambiar de aires: migrar de las instalaciones en Tempe — que albergaron las operaciones del equipo desde 1990 — hacia una nueva ubicación al oeste de Scottsdale Road.
Los Arizona Cardinals adquirieron el terreno en una subasta estatal por 136 millones de dólares. De las 217 hectáreas totales, 30 estarán destinadas a las nuevas instalaciones deportivas y oficinas comerciales, más del doble de las 14 hectáreas que actualmente ocupa el Centro de Entrenamiento Dignity Health en Tempe.
"Es una decisión multigeneracional que analizamos con atención", señaló Michael Bidwill. "Quería asegurarme de que priorizara a los jugadores y al rendimiento, y que además representara el mayor beneficio posible para el estado de Arizona y la ciudad de Phoenix".
La visión está puesta en 2028. La meta es que el equipo ya esté instalado en el nuevo complejo para el Training Camp de esa temporada. El proyecto contempla instalaciones de última generación: nuevos vestidores, tres campos de práctica de césped natural y un pabellón con campo de césped artificial.
En el groundbreaking estuvieron presentes el gerente general Monti Ossenfort, el nuevo head coach Mike LaFleur, así como jugadores clave como Budda Baker, Marvin Harrison Jr., Elijah Higgins y Trey McBride, quien compartió: "Nos mostraron un poco de cómo se verá y parece increíble".
Mike LaFleur destacó el compromiso de la organización: "Todo lo que puedes esperar de una organización es compromiso, y no solo lo han dicho, lo están demostrando con hechos".
A la celebración también se unieron Sandra Watson, presidenta y directora ejecutiva de la Autoridad de Comercio de Arizona, y la alcaldesa de Phoenix, Kate Gallego, quienes calificaron el proyecto como "un compromiso generacional con el futuro de Arizona".
Budda Baker también expresó su entusiasmo: "A todos nos encanta estar en Arizona, y contar con instalaciones de vanguardia como estas traerá grandes beneficios, no solo para los jugadores, sino para toda la comunidad. Invertir en nuestro futuro es emocionante".
Por su parte, el arquitecto encargado del proyecto, Matt Rossetti, aseguró que aunque hay mucho trabajo por delante, está entusiasmado por arrancar una obra que — en sus palabras — será una joya arquitectónica.
La construcción comenzará en las próximas semanas, pero hoy se dio el primer paso. La organización, sus jugadores y el estado de Arizona celebran lo que representa mucho más que un nuevo edificio: el inicio de una nueva era.











