Tempe, AZ. —¡Señoras y señores, qué temporada la de Trey McBride en el 2025! Este muchacho no solo jugó, dominó. Desde la primera semana se notaba que venía con hambre, y vaya que se comió la liga. ¡126 atrapadas! Rompió el récord histórico para un TE. Y no fue solo cantidad, fue calidad: 1,239 yardas y 11 touchdowns. ¡Eso es producción élite!
Cada domingo era lo mismo: McBride aparecía en todos lados, como si tuviera imán en las manos. ¿Quieren consistencia? Pues ahí les va: 16 juegos seguidos con al menos cinco recepciones. ¡Eso es ser confiable! Y para rematar, dos temporadas consecutivas con más de 100 atrapadas, algo que ningún tight end había hecho antes. ¡Histórico!
Y claro, la cereza del pastel: First-Team All-Pro. Casi unánime, 49 de 50 votos. Solo uno se fue con Kittle, pero Trey se quedó con el título. Primera vez en su carrera y primera vez que un ala cerrada de los Cardinals logra eso. Orgullo puro para Arizona.
Además, rompió récords de la franquicia: dejó atrás las 115 recepciones de Hopkins en 2020 y puso su nombre en lo más alto con esas 126. Y esas yardas, ¡1,239! Ningún tight end de los Cards había llegado ahí. En la Semana 17 contra Cincinnati, atrapó el pase que lo metió en la historia, y en la 15 contra Houston, se lució con 12 recepciones y 134 yardas.
En resumen, Trey McBride no solo jugó bien, cambió la conversación sobre los tight ends. Con manos seguras, rutas precisas y química brutal con su QB, se convirtió en el arma más peligrosa de Arizona. Hoy es el rey de la posición, y si sigue así, prepárense porque el 2026 puede ser aún más grande.
¡Así se escribe la historia, birdgang! Trey McBride, el hombre que convirtió cada domingo en espectáculo. ¿Quién se apunta para ver lo que viene?












