El receptor Early Doucet vuela mientras intenta atrapar un pase el domingo, Doucet sufriĂł una conmociĂłn cerebral durante la jugada.
KANSAS CITY, Mo. â Las preguntas fueron bĂĄsicamente las mismas, por que los resultados â y la forma como los Cardenales llegaron ahĂ â fueron bĂĄsicamente los mismos.
Errores, tales como los que recalcĂł el linebacker Joey Porter que los Cardenales no son lo suficientemente buenos para superar, se presentaron muy seguido. Nada gigantesco, se pude decir. Un pase errado lanzado aquĂ. Una tackleada fallada allĂĄ. Un pase no atrapado, o penalidades absurdas. No detener un despeje dentro de la yarda 5 del rival.
Las estadĂsticas fueron del todo favorables el domingo. Excepto en las penalidades. Ah, y en el marcador final, 31-13 triunfo para los Jefes sobre los vacilantes Cardenales.
El Ășltimo lugar para encontrar respuestas en tal situaciĂłn serĂa en los vestidores despuĂ©s del partido. No hay nada nuevo que decir.
"Siento que esto es lo mĂĄs bajo que podemos llegar," dijo reservadamente el receptor Steve Breaston. "Tienes un juego de lunes por la noche, televisiĂłn nacional, serĂĄ mejor que te presentes a jugar. Si no lo haces, seremos avergonzados en televisiĂłn nacional."
El juego en el Estadio University Of Phoenix en una semana puede que no sea lo que ESPN visualizĂł cuando se publicĂł el calendario inicialmente. Todos sabemos la publicidad que los 49's de San Francisco recibieron en la temporada baja. Pero no se suponĂa que los Cardenales estarĂan en este punto tampoco.
Por segundo partido consecutivo recibieron la patada inicial y avanzaron para anotar. Fue solo un gol de campo, pero era suficiente â al menos en ese momento. La defensiva forzĂł un despeje. Es asĂ como supuestamente serĂan las cosas.
Luego un avance se frenĂł cuando los Cardenales no pudieron convertir en tercera-y-una cerca de medio campo, cuando el ala cerrada novato Jim Dray no pudo bloquear al linebacker de los Jefes Tamba Hali y la penetraciĂłn arruino la jugada. Fue la primera de muchas fallas.
En tres ocasiones los Cardenales sufrieron sanciones trascendentales porque sintieron que los Jefes tomaron libertades ilegales que no fueron sancionadas. El centro Lyle Senlein apareciĂł luego de una jugada por tierra cuando asumiĂł que Beanie Wells recibiĂł un golpe innecesario por parte de un jugador de los Jefes al final de la jugada. El linebacker Gerald Hayes empujĂł al ala cerrada Jake O'Conell despuĂ©s de que O'Conell lo enganchara de la careta de su casco con su brazo de contenciĂłn. El mariscal Derek Anderson arrojĂł el balĂłn lo suficientemente fuerte para ser merecedor de una bandera â Anderson explicĂł que el oficial le dijo que le habĂa "faltado al respeto" al juego â aĂșn cuando Anderson parecĂa estar legĂtimamente disgustado luego de haber sido tackleado a pesar de que los Jefes habĂan solicitado un tiempo fuera.
Sin embargo, no fueron solamente los castigos. Una fatal se suscitĂł cuando el esquinero Trumaine McBride trabajaba como artillero en una cobertura de despeje, consiguiĂł recorrer todo el campo con mucho tiempo para colocarse frente a un despeje perfecto de Ben Graham, excepto que no se colocĂł delante de el. El balĂłn virĂł hasta la zona final, y los Jefes obtuvieron unas 15 yardas extras como resultado.
"Los buenos equipos de futbol no hacen eso," dijo el entrenador Ken Whisenhunt. "Y por el momento nosotros no estamos jugando como un buen equipo de futbol."
Los Jefes lograron tambiĂ©n varia jugadas grandes con las que devoraron grandes cantidades de yardas. Y los Cardenales todavĂa batallaban para convertir en tercera oportunidad y no pudieron encontrar la zona de anotaciĂłn hasta la jugada final del partido. "Debemos encontrar la manera de anotar touchdowns en lugar de goles de campo," dijo Anderson.
Pero una vez mĂĄs, estas son las situaciones que se han trillado y re-trillado.
"Todo tiene que ver con el corazĂłn," dijo Breaston. "Tienes que encontrar algo. Este equipo necesita entender que cuando un rival nos toma ventaja, el juego no ha terminado todavĂa. Tenemos que encontrarlo en alguien. Tiene que haber un grupo de individuos que intensifiquen esfuerzos."
Se ha especulado mucho sobre si Whisenhunt ha perdido los vestidores, pero cuando todos y cada uno terminan repitiendo el mismo mensaje âen este caso, que este equipo no es lo suficientemente bueno para cometer errores y aĂșn asĂ ganar â eso generalmente viene desde arriba, y no suele repetirse si la cabeza estĂĄ fuera de contacto.
Eso fue lo que sucediĂł el domingo en el disgustado vestidor de los visitantes en el Estadio Arrowhead.
"Este no es momento de impacientarse," dijo el receptor Larry Fitzgerald, consciente de que vienen tres juegos consecutivos en casa. A pesar de lo frustrante que ha sido la racha perdedora de los Cardenales, no piense que ellos no estĂĄn al tanto de que el resto de equipos de la divisiĂłn Oeste de la NFC perdieron el domingo. Como un jugador lo presentĂł cuando se sugiriĂł que una marca de 8-8 o inclusive de 7-9 gana la divisiĂłn â y eso asombrosamente no estĂĄ fuera del alcance de los Cardenales â ÂżNo crees que pueda haber algo ahĂ?"
Primero sin embargo, los Cardenales deben hacer algo diferente de lo que han venido haciendo. Y darse a ellos mismo una oportunidad de responder algunas preguntas de manera diferente.












