Para llegar a la NFL, Chase Bisontis tuvo que superar una infancia complicada. Criado por un padre soltero en Nueva Jersey, el liniero ofensivo seleccionado por los Cardenales en la segunda ronda del Draft 2026 procedente de Texas A&M asegura que las dificultades que enfrentó de niño siguen siendo una de sus principales motivaciones.
"La verdad, no se suponía que yo estuviera aquí. Tuve una infancia difícil, crecí en circunstancias complicadas, pero el trabajo duro y mantenerme fiel a mí mismo me trajeron hasta este momento."
Ahora, Bisontis llega a Arizona con la mentalidad de hacer lo que el equipo necesite para ayudar desde el inicio.
El liniero ofensivo siente que puede jugar tanto de guardia como de tackle. Todo dependerá de lo que necesite el coach de la línea ofensiva, Justin Frye. Bisontis considera que sus habilidades físicas le permitirán tener éxito en cualquiera de las dos posiciones.
"Siento que siempre he sido un atleta. Poner un pie más atrás realmente no hace una gran diferencia. Al final, sigue siendo fútbol (americano)."

Desde que fue seleccionado en el Draft, el nombre de Bisontis ha surgido como una opción para ayudar a la línea ofensiva desde la Semana 1, algo a lo que el jugador asegura no prestarle demasiada atención.
"No trato de ver las redes sociales. Solo mantener la cabeza abajo, trabajar y escuchar a los coaches."
Bisontis también dejó claro que su prioridad será aprender cada posición posible dentro de la línea ofensiva para estar listo cuando el equipo lo necesite.
"Estoy atacando el playbook desde la posición de centro hacia afuera. Quiero conocer las responsabilidades de las cinco posiciones."
Apenas son sus primeros días en la NFL, pero el novato asegura sentirse cómodo dentro de la organización y emocionado por lo que viene junto a un grupo ofensivo que ya comienza a construir química dentro y fuera del campo.












