Uno nunca sabe. Una frase que refleja lo impredecible que pueden ser las vueltas de la vida. En el caso de Gardner Minshew, una videollamada que realizó hace seis años terminó ayudándolo a llegar a los Cardenales de Arizona.
Todo comenzó antes del Senior Bowl del 2019. Minshew había sido invitado al juego y, buscando llegar lo mejor preparado posible, decidió contactar a uno de los entrenadores del staff, Mike LaFleur, para repasar parte del sistema ofensivo que utilizarían durante la semana.
Lo que parecía ser una conversación rápida terminó extendiéndose por horas.
"No sabía si iba a durar 20 minutos, y al final tuve que decirle a mi esposa que cancelara nuestros planes para cenar porque terminamos hablando como cuatro horas," recordó LaFleur.

Seis años después, ambos vuelven a coincidir, ahora en Arizona. Y según Minshew, esa llamada dejó una impresión importante.
"Eso es algo que incluso les he dicho a los jugadores jóvenes aquí. Uno nunca sabe cuándo esas conexiones pueden volver a aparecer. Por eso es importante construir relaciones y demostrarles a los entrenadores que realmente te importa hacer las cosas bien," explicó Minshew.
Minshew llega al desierto con la misma mentalidad que mostró desde aquella etapa universitaria de hacer todo lo posible por ayudar al equipo a ganar.

"Siempre estoy tratando de mejorar y aprender. Al final del día, quiero ser un quarterback que gane en esta liga, jugar a un alto nivel y ayudar al equipo a tener éxito," dijo Minshew.
Ya sea compitiendo en el terreno de juego o ayudando a los quarterbacks más jóvenes del roster, Minshew asegura estar listo para asumir cualquier rol que ayude a los Cardenales a tener éxito en el 2026.












