Cuando los Cardenales de Arizona reciban a los Broncos de Denver este domingo en el State Farm Stadium, se encontrarán con dos caras conocidas. Una de ellas será la de Vance Joseph, quien fue coordinador defensivo de Arizona y ahora ocupa el mismo puesto en Denver.
El ala cerrada Trey McBride recuerda sus primeros días con los Cardenales, cuando Joseph formaba parte del cuerpo de entrenadores. Para McBride, quien creció en Colorado siguiendo a los Broncos, conocer al exentrenador en jefe de Denver fue una experiencia especial.
"Recuerdo que cuando llegué aquí, uno de mis primeros días, pensé: 'Vance era el entrenador en jefe de los Broncos. Qué increíble'. Después tuve la oportunidad de conocerlo. Es un muy buen entrenador. Su defensiva juega con mucha intensidad, está bien preparada y sus jugadores se esfuerzan al máximo y persiguen muy bien el balón", comentó McBride.
Aunque Jacoby Brissett nunca ha jugado bajo las órdenes de Joseph, el mariscal de campo reconoce el trabajo que ha realizado y la identidad que le ha dado a su defensiva.
"Creo que Vance hace un gran trabajo. Ha sido muy bueno para generar problemas a las ofensivas, tanto con su línea defensiva como con las diferentes presiones", explicó Brissett. "Ha contado con muchos buenos jugadores y varios llevan mucho tiempo en ese sistema. Se nota que juegan con la misma agresividad que él tiene cuando manda las jugadas".
La otra cara conocida será la del liniero defensivo Zach Allen, seleccionado por los Cardenales en la tercera ronda del Draft de 2019. Allen pasó sus primeras cuatro temporadas en Arizona antes de llegar a Denver en 2023, donde se ha convertido en uno de los jugadores más importantes de su defensiva.
McBride compartió el vestidor con Allen durante su temporada de novato y reconoce que, en aquel momento, todavía estaba aprendiendo a desenvolverse en la NFL.
"Yo era muy joven y realmente no tenía que bloquearlo en aquel entonces. Es un tremendo jugador. Obviamente, nos gustaría que todavía estuviera aquí. No sabía qué tan bueno era cuando estaba con nosotros. Yo era novato y todo sucedía muy rápido para mí. Le tengo muchísimo respeto", señaló McBride.
Allen es parte de una defensiva que también cuenta con Nik Bonitto y Patrick Surtain II, además de otros jugadores que han desarrollado una gran familiaridad con el sistema de Joseph.
Los números respaldan el trabajo de Denver. En sus primeros seis partidos de la temporada, los Broncos han conseguido 18 capturas de mariscal de campo, siete intercepciones y un total de 10 balones recuperados por su defensiva.
Mike LaFleur también reconoce la dificultad del encuentro del domingo.
"He visto mucho video de Denver y va a ser muy, muy difícil porque su defensiva les complica mucho las cosas a las ofensivas", señaló el entrenador en jefe.
Para los Cardenales, el reto llegará después de una victoria de 18-16 sobre los Rams de Los Ángeles en la que lograron mover el balón y sostener series ofensivas largas, pero no consiguieron llegar a la zona de anotación.
Arizona terminó sin touchdowns en cinco oportunidades dentro de la zona roja y necesitó seis goles de campo de Chad Ryland para conseguir su segunda victoria de la temporada.
McBride considera que el problema no está necesariamente en la preparación de las jugadas, sino en la ejecución de los jugadores.
"Me ha gustado mucho el plan que hemos tenido en la zona roja. Hemos hecho un buen trabajo para llegar hasta ahí. Simplemente tenemos que terminar las series cuando llegamos. A veces es un castigo, otras veces no cumplimos con una asignación. Pero confío plenamente en el plan que tenemos cada semana y espero que mejoremos en la zona roja", explicó.
Ahora, ante una defensiva que ha demostrado su capacidad para presionar al mariscal de campo y provocar pérdidas de balón, los Cardenales buscarán aprovechar las oportunidades que se presenten.











