1.Carson Beck
Hablemos del elefante en la habitación: Carson Beck y su convincente debut en la NFL.
Beck dejó claro que no tuvo nervios al jugar ante una audiencia nacional. Si bien se trató de un juego de pretemporada, las primeras impresiones cuentan, y el novato de los Cardenales convenció a más de uno con su lectura de juego, confianza, sentido de anticipación y el liderazgo con el que comandó a la ofensiva.
Fue genuinamente impresionante verlo poner a prueba todos estos atributos cuando tomó el control del equipo durante un segundo drive en el que la ofensiva se encontraba encajonada. Beck mostró paciencia, tomó buenas decisiones y encontró la manera de mover las cadenas.
Las estadísticas no lo dicen todo, pero en este caso me parece que reflejan claramente lo preparado que estaba Carson para este compromiso ante los Panthers.
Beck terminó con 11 de 19 pases completos, 188 yardas, un touchdown y un rating de 125.4.
2. El Juego terrestre
Durante Training Camp pudimos percatarnos de que la ofensiva de Mike LaFleur buscaba bloquear de manera creativa para que el juego terrestre pudiera generar yardas positivas, particularmente con acarreos por el centro.
Este aspecto se hizo evidente en el primer duelo de pretemporada.Fue refrescante ver cómo los big boys se cansaron de abrirle oportunidades a Zonovan 'Bam' Knight y Corey Kiner.
Chase Bisontis fue uno de varios novatos que dejaron gratas sensaciones en su debut en la NFL. Como complemento, también me convenció mucho la actuación de Hayden Conner. El centro de segundo año fue pieza clave para que los Cardenales pudieran establecer un juego terrestre complementario.
Tanto Carson Beck como Kedon Slovis se beneficiaron mucho de ello. Tener un juego terrestre capaz de generar yardas consistentemente no solamente ayuda a los corredores, también le permite a los quarterbacks operar con mayor comodidad y mantener a la defensa en conflicto.
3. Jugadores que levantaron la mano
Jaylen Brooks nos venía avisando desde Training Camp que podía hacer ruido y, afortunadamente para él, la pretemporada puede convertirse en el escenario perfecto para seguir demostrando su capacidad para generar separación.
No solamente lo hizo en pases rápidos hacia el centro del campo; también mostró que puede prender los jets en el juego vertical. En más de una ocasión ganó la disputa por el balón y, por consecuencia, tuvo un impacto positivo en el partido.
Bastaron tres jugadas explosivas para que Brooks se quedara a una yarda de alcanzar las 100.
Regie Virgil también respondió al reto. Tanto con Beck como con Slovis, logró ejecutar las oportunidades que tuvo. Si bien sufrió un par de drops, en más de una ocasión logró reivindicarse durante el partido.
Virgil tiene un techo alto: es ágil, tiene estatura y puede convertirse en una gran opción en el juego aéreo vertical. El novato de los Cardenales cerró la noche con 5 recepciones para 66 yardas.
Estas fueron algunas de mis observaciones del primer juego de los Cardenales en esta temporada. Fue bastante grato ver a esta ofensiva ejecutar parte de la visión de Mike LaFleur. Usualmente, los coaches no muestran todas sus cartas durante esta instancia de la temporada, pero esta probadita que nos dio Mike LaFleur me hace frotarme las manos de cara a lo que viene.
Tanto novatos como veteranos me parece que podrán beneficiarse mucho de este sistema. Si lo que vimos ante Carolina es apenas una pequeña muestra de lo que LaFleur tiene preparado, hay razones para estar muy atentos a cómo seguirá evolucionando esta ofensiva.











