Una mesa de ping pong se ha robado parte del protagonismo durante los primeros días del Training Camp de los Cardenales.
"Para ser honesto, una de las razones por las que tenía tantas ganas de que empezara el campamento era porque significaba más ping pong", dijo el receptor Michael Wilson. "Hoy ya llevamos ocho partidos. Ayer jugamos como 13 y el día anterior unos 15. Ya me estoy volviendo bastante bueno."
La mesa de ping pong es uno de varios cambios que Mike LaFleur ha implementado desde su llegada a Arizona. Entre ellos está un nuevo player lounge junto al vestidor, un espacio pensado para que los jugadores convivan entre reuniones, prácticas y sesiones de recuperación.

Otro de esos cambios fue la reorganización de los casilleros. En lugar de ubicar juntos a jugadores de la misma posición, LaFleur decidió mezclar a los distintos grupos dentro del vestidor.
"Si eres receptor, ¿cuántas oportunidades tienes realmente de hablar con Walter Nolen, que ahora está junto a mi casillero? Probablemente nunca. Es una buena manera de crear compañerismo y obligarnos a convivir con personas con las que normalmente no hablaríamos todos los días", explicó Wilson.
El veterano Budda Baker también ha notado la diferencia.
El safety explicó que antes los jugadores defensivos estaban agrupados por posición, mientras que ahora conviven diariamente con jugadores de distintas áreas del equipo. Además, destacó que el nuevo player lounge ha ayudado a crear un ambiente diferente dentro del vestidor.
"Hay jugadores jugando ping pong, bromeando y pasando un buen rato. El equipo se siente realmente unido y estamos listos para comenzar el Training Camp", dijo Baker.
Más allá de lo que ocurra en el campo, los primeros días del campamento también sirven para construir relaciones. Y de acuerdo con jugadores como Michael Wilson y Budda Baker, los cambios dentro del vestidor ya están ayudando a lograrlo.











